Si trabajas o estudias con portátil, seguro que te ha pasado: enciendes la luz y aparece un brillo justo en mitad de la pantalla. Casi nunca es culpa de la lámpara, sino del sitio donde está. Esta guía explica dónde colocar la luz para ver bien la mesa sin convertir la pantalla en un espejo.
Por qué aparecen los reflejos
La pantalla es una superficie lisa: cualquier luz que le llegue de frente rebota hacia tus ojos. Por eso las luces que tienes a la espalda, como la del techo o una ventana detrás de ti, son las que más se notan. La regla es sencilla: la luz tiene que caer sobre la mesa, no sobre la pantalla.
Dónde colocar la luz
- Por encima y por delante de la pantalla. Una luz que nace sobre la pantalla y apunta hacia abajo ilumina el teclado y los apuntes sin tocar el cristal.
- A un lado, si usas un flexo. Ponlo en el lado contrario a la mano con la que escribes para no hacerte sombra, y gira la cabeza de la lámpara hacia la mesa.
- Nunca detrás de ti. Si la única luz de la habitación está a tu espalda, apágala o muévete: es la que acaba dibujada en la pantalla.
Qué tono de luz elegir
No hay un tono mejor que otro; lo útil es poder cambiarlo según la hora.
- Blanca: para el día y para tareas de detalle, como leer letra pequeña o repasar apuntes a mano.
- Cálida: para la noche. Es más suave y resulta más agradable cuando el resto de la habitación está a oscuras.
- Mixta: un punto intermedio para las tardes largas.
Tres errores frecuentes
- Trabajar solo con la luz de la pantalla. El contraste entre una pantalla brillante y una habitación oscura se hace incómodo al cabo de un rato. Añade algo de luz a la mesa.
- Subir el brillo al máximo. Más luz no es mejor: basta con la necesaria para leer un papel con comodidad.
- Olvidarse de la ventana. De día, coloca el escritorio de lado a la ventana, ni de frente ni de espaldas.
Si no quieres ocupar la mesa
Las barras de luz que se enganchan sobre la pantalla están pensadas justo para esto: la luz sale desde arriba y hacia delante, y la mesa queda libre. La lámpara Cenit es una barra que viene en dos tamaños, 33 cm para portátil y 50 cm para monitor; se sujeta con una rosca que se aprieta a mano, tiene tres tonos de luz y se alimenta por USB (incluye cable USB-A a USB-C).